La mucormicosis, el peligro de los hongos oportunistas

Conocida con el mote de “hongo negro”, esta enfermedad poco común pero casi siempre mortal, pone en alerta a los sistemas de salud del país.
3

El disparo de casos de Mucormicosis, vulgarmente conocida como “hongo negro”, encendieron las alarmas durante la segunda ola de coronavirus en la India. En este país asiático se observó una prevalencia extraordinariamente alta que superó los 900 casos en pacientes COVID-19 (en su gran mayoría diabéticos).

En Argentina, el Ministerio de Salud emitió la semana pasada un alerta epidemiológica a raíz de un caso informado en Formosa. Se trata de una paciente con antecedentes de diabetes tipo 2, hipertensión y SARS-CoV-2, por lo que se encontraría dentro de los grupos de riesgo habituales de la mucormicosis.

"El mal llamado “hongo negro” es en realidad una micosis producida por un grupo de hongos llamados Mucorales que generan infecciones en pacientes inmunocomprometidos oncohematológicos, diabéticos mal controlados y pacientes en tratamiento con corticoides en altas dosis. En estos pacientes, las esporas del hongo pueden invadir los tejidos y vasos sanguíneos provocando una falta de irrigación sanguínea que da lugar a una necrosis. Estos tejidos toman color negro y de ahí el nombre que se eligió erróneamente. Digo erróneamente, porque da a entender que es una micosis “nueva” cuando en realidad se trata de una mucormicosis que justamente no es causada por un hongo negro. Las micosis causadas por hongos negros se llaman “feohifomicosis” y no son causadas por mucorales”, explica Guillermo García Effron, investigador del Laboratorio de Micología y Diagnóstico Molecular de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB), miembro del Comité de antifúngicos del Clinical and Laboratory Standards Institute de los Estados Unidos, miembro de la subcomisión de micología de la Asociación de Microbiología, la International Society for Human & Animal Mycology, y la ONG Global Action Fund for Fungal Infections.

En esa línea amplía, “estos hongos se encuentran en el suelo y materiales orgánicos en descomposición (frutas, suelo, estiércol o maderas), y su principal característica es que crecen rápidamente además de que sus hifas no tienen septos o divisiones, son transparentes o marrones claras. Es una infección muy conocida por los micólogos clínicos, aunque en nuestro país lamentablemente no se puede determinar su prevalencia porque no es considerada una patología de informe obligatorio”.

Síntomas

Los pacientes pueden presentar congestión y sangrado nasal, hinchazón y dolor en el ojo con problemas de visión. Esta infección afecta a los senos paranasales, el cerebro y los pulmones y puede ser mortal para personas con un deficiente sistema inmune.

En pacientes COVID-19 la mucormicosis más común es la denominada rinocerebral, en estos casos los síntomas son similares a los de una sinusitis: sensación de compresión alrededor de la nariz y/o encima de los ojos que pasa a dolor local. Con el tiempo, en muchos de estos casos es muy rápido, aparece enrojecimiento de la piel que pasa a un ennegrecimiento de las regiones afectadas (nariz, mejillas, órbitas oculares, ese proceso de oscurecimiento de la piel le valió el apodo de “hongo negro”. Estas infecciones pueden costarle la vida al paciente porque se producen en regiones óseas cercanas al cerebro por lo que la invasión fúngica de este órgano puede llevar a la muerte.

No todas las personas con coronavirus van a sufrir estas infecciones micóticas. La gran mayoría de los pacientes COVID-19 que presentaron mucormicosis son pacientes con diabetes mal controlada que reciben altas dosis de corticoides y antibacterianos. Esta combinación de tratamientos adecuados para la infección viral, asociados a la inmunodepresión propia del paciente diabético, a la alteración inmunitaria y del tejido pulmonar provocada por el SARS-CoV-2, serían los factores predisponentes para esta patología.

Aspergilosis vs mucormicosis

Sobre otro tipo de infecciones micóticas peligrosas asociadas a COVID 19 García Effron remarcó: “Existen otras micosis asociadas al coronavirus que han provocado mayores inconvenientes en esta pandemia que las mucormicosis. El ejemplo más evidente son las Aspergilosis, que son consideradas una entidad clínica nueva llamada CAPA (del inglés covid associated pulmonary aspergillosis - Aspergilosis pulmonar asociada a SARS-CoV-2). En Argentina, las CAPA tienen una prevalencia mayor al 9% del total de los pacientes internados en terapia con asistencia respiratoria".

La importancia de un diagnóstico certero

Uno de los puntos cruciales de esta infección es lograr un diagnóstico micológico rápido y seguro para una correcta atención médica. Esto permite  aumentar la posibilidad de sobrevida del paciente.

La presencia de una mucormicosis se confirma a través de los estudios de laboratorio realizados por personal formado. Estos incluyen metodologías microscópicas (observación de hifas no tabicadas), cultivo, identificación taxonómica y pruebas moleculares.

“En el Laboratorio de Micología y Diagnóstico Molecular de la FBCB, tenemos un equipo de profesionales formado para realizar este tipo de diagnósticos. Desde el comienzo de la pandemia hemos participado en actividades de formación dirigidas a profesionales de la salud en micosis asociadas a SARS-CoV-2”, finalizó en investigador.

ABC Noticias|Redacción

El Portal del Área Metropolitana Santa Fe.

Te puede interesar