Brechas entre mujeres y varones, y entre las propias mujeres

Con un descenso de la fecundidad, mayor sobrevida respecto a los varones y mayor presencia relativa en la población envejecida, las mujeres han tenido un rol preponderante en los cambios demográficos de las últimas décadas.
MUJER PROTESTA
La inserción laboral continúa siendo una problemática a resolver para las mujeres.

En conmemoración del 110° Día Internacional de la Mujer, el INDEC presentó un nuevo dossier estadístico que visibiliza las características estructurales de las brechas de género en nuestro país y muestra parte de los efectos de la pandemia de la COVID-19 sobre las mujeres.

Con un descenso sostenido de la fecundidad, mayor sobrevida respecto a los varones y mayor presencia relativa en la población envejecida, las mujeres han tenido un rol preponderante en los cambios demográficos de las últimas décadas. Sin embargo, siguen existiendo brechas estructurales con respecto a los varones, y entre las propias mujeres, en temas como inserción laboral, reparto de tareas domésticas y de cuidado, niveles de ingreso o acceso a puestos jerárquicos.

A pesar de alcanzar, en promedio, mayores niveles educativos que los varones, las mujeres siguen mostrando una menor participación en el mercado laboral y, cuando lo hacen, son más propensas a situaciones de subocupación horaria y desocupación.

Esta menor participación se da en paralelo con una mayor presencia femenina en las actividades domésticas y de cuidado de niños y niñas al interior del hogar.

En 2020, la pandemia de la COVID-19 tuvo un importante impacto socioeconómico, y los ingresos provenientes de los hogares se vieron afectados tanto en su nivel como en su composición. En el caso de las mujeres, la pandemia tuvo características singulares. Dada la segregación horizontal en sectores vinculados a la salud y los cuidados, que fueron reconocidos y declarados como esenciales durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, las mujeres estuvieron muy expuestas a los efectos de la pandemia. Asimismo, con una importante presencia de empleo informal e ingresos laborales más bajos, el servicio doméstico -la rama de ocupación con mayor índice de feminización en la Argentina- fue una de las actividades más impactadas por la crisis de la COVID-19.

Además de los cambios en el empleo y los ingresos, la pandemia incidió en la división de las tareas al interior del hogar. El estudio sobre el impacto de la COVID-19 realizado por el INDEC en los hogares del Gran Buenos Aires mostró que en aquellos con menores de 2 a 17 años de edad fueron las mujeres quienes incrementaron el tiempo de dedicación a las tareas de apoyo escolar, y lo mismo ocurrió con respecto a la realización de las tareas domésticas y de cuidado. Finalmente, las mujeres reconocieron tener mayores niveles de ansiedad y problemas para dormir durante la pandemia.

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